Un destilado con denominación de origen. El tequila es uno de los grandes símbolos de México: una bebida con historia, territorio y una forma muy particular de elaborarse.
Nace del agave azul
El tequila se elabora a partir del Agave tequilana Weber, variedad azul. La planta tarda varios años en madurar antes de ser cosechada por los jimadores, que cortan sus hojas para obtener la “piña”, el corazón del agave.
Del campo a la botella
- Cosecha: el jimador selecciona y corta las piñas maduras.
- Cocción: las piñas se cocinan para transformar sus azúcares.
- Molienda y fermentación: se extraen los jugos, que fermentan hasta convertirse en mosto.
- Destilación: el mosto se destila, normalmente dos veces.
- Reposo: según su tipo, el tequila se embotella o descansa en barricas de roble.
Denominación de origen
Solo puede llamarse tequila el destilado producido en la región protegida por la Denominación de Origen: todo el estado de Jalisco y municipios específicos de Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Tamaulipas.
Conoce los tipos de tequila
- Blanco: fresco y directo, con todo el sabor del agave. Ideal para cócteles. Tequila 30-30 Blanco · Tequila Jalisciense Blanco.
- Oro (joven): suave y amable, perfecto para shots y tragos mezclados. Tequila Jalisciense Oro.
- Reposado: descansa al menos dos meses en roble; aparecen notas de madera, vainilla y caramelo. Tequila 30-30 Reposado.
- Añejo: madura al menos un año en barrica; complejo, profundo y para disfrutar despacio. Tequila 30-30 Añejo.
Cómo disfrutarlo
Los blancos brillan en margaritas y palomas; los reposados y añejos se disfrutan solos, a temperatura ambiente, en copa o caballito, a pequeños sorbos. Descubre más en nuestra carta de cocktails.
El exceso de alcohol es perjudicial para la salud. Prohíbase el expendio de bebidas embriagantes a menores de edad.